La productividad es para las máquinas. Si se puede medir es algo que deberían hacer los robots.
La productividad es para las máquinas. Si se puede medir es algo que deberían hacer los robots.
Soy un joven (o eso me considero) pero no en crisis... ¡¡¡por los pelos!!!. Tengo la edad justa para haber salido al mercado laboral justo antes del estallido de esta tempestad de recortes presupuestarios y rebajas sociales. La fortuna de, tras el inexcusable periodo de becas y prácticas, haber encontrado un trabajo que me permite vivir razonablemente bien en una ciudad despiadada y llena de tiburones como es Madrid.
Leo decenas de artículos en diferentes medios de comunicación sobre la alta tasa de empleo juvenil que sufrimos en España y las posibles soluciones a este problema. Todos ellos yerran en el mismo aspecto. Ninguno tiene en cuenta las posibles soluciones que la juventud pueda aportar. Se afronta el problema con un paternalismo excesivo; como el padre que lleva de la mano a su hijo de 14 años al colegio.
¿Dónde están los jóvenes como parte de la solución?¿se les llama y habla con ellos sobre sus inquietudes?¿se les pregunta como solventarían el problema?
No; porque en el fondo en el mundo de la política ocurre lo mismo que en el mercado laboral: NO SE CONFÍA EN LOS JÓVENES.
Hoy hay huelga general en España. En España no sé que es lo que está pasando, pero sí que sé lo que esta pasando en mi empresa.
Mi empresa pertenece a un gran grupo industrial. En mi factoría trabajamos, entre propios y subcontratados, alrededor de 5000 personas, por lo que la considero muy grande. Esos 5000 trabajadores están repartidos aproximadamente al 50% entre trabajadores con estudios superiores y trabajadores con estudios medios, básicos o sin estudios. Esta sería la proporción que todo el mundo resaltaría. Sin embargo a mi me parece mucho más acertada la proporción de 99% gente con sentido y 1% de cerebros huecos, muy manejables.